Boletín 3: Unir biodiversidad y finanzas, el desafío del equipo BIOFIN Chile

Un equipo compuesto por seis profesionales es el que busca establecer una alianza entre dos mundos que no siempre parecen dialogar: medioambiente y finanzas.

Aunar criterios y comprender la lógica de ambas esferas es parte de la tarea cotidiana que realiza el equipo de Biofin Chile. Se trata de un esfuerzo para establecer un proceso que, en una primera etapa, levanta información sobre el gasto público que tiene nuestro país en materia de biodiversidad, evaluando también los costos que tendría la implementación de la Estrategia Nacional de Biodiversidad y definiendo para ello un plan de movilización de recursos.

Y no ha sido tarea fácil, comenzando por conformar el equipo: encontrar profesionales que tengan un perfil ligado a la economía y a la planificación en biodiversidad con experiencia en temas ambientales, es todo un desafío en nuestro país. Además de este perfil, se requería ajustar una metodología global a la realidad del país, para recabar y sistematizar información sobre gasto en biodiversidad.

Sin embargo, la búsqueda arrojó resultados y el proyecto Biofin se ha asentado en nuestro país desde hace 14 meses. La coordinación y elección de estos profesionales ha sido parte de la tarea de Andrea Cabezas Correa, quien lidera este proyecto PNUD.

“Trabajamos en un tema que abarca estas dos áreas y no ha sido simple, pero estamos orgullosos de ser uno de los 19 países de este proyecto piloto, así es que nos estamos esforzando por hacer un buen trabajo, instalar un proceso y una metodología que aporte a la gestión de la biodiversidad de nuestro país” destaca Andrea.

Junto con ella, trabajan: Paul Critician, Asesor en Finanzas y Planificación de la Biodiversidad; y los consultores PNUD Leonel Tapia, Gasto Público y Privado; Esteban Delgado, Planificación de la Biodiversidad; Nicolás Sepúlveda, Análisis de Datos y Pilar Zapata, Comunicaciones.

Este equipo será el encargado de llevar a buen término el proyecto, esperándose que culmine su primera etapa de levantamiento de información en marzo del próximo año para comenzar con un piloto de implementación de un mecanismo financiero para gestionar la biodiversidad. A partir de este trabajo se podrá contar con información validada sobre el gasto público en biodiversidad, antecedentes que sin duda servirán de insumo para las siguientes acciones que puedan efectuarse en pos de conservar la diversidad biológica con que cuenta nuestro país.