Boletín 4: En vías de conocer el gasto público que tiene Chile en Cambio Climático

3editadaNuestro país es social, económica y ambientalmente vulnerable ante el cambio climático. Así lo declaró ya hace
quince años el Panel de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) y desde entonces se han proyectado impactos negativos en ámbitos tan diversos que van desde la minería y agricultura, hasta la salud y energía.

Las pérdidas económicas por este concepto llegarían en nuestro país al 1,1% anual del Producto Interno Bruto (PIB), según estimaciones de la Cepal (2012).

Consciente de esta realidad y de su condición de ‘ciudadano del mundo’, Chile voluntariamente se comprometió en 2009 a reducir en un 20% sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el año 2020. Junto con ello, asumió el compromiso de reportar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) acerca de los avances en materia de Crecimiento Verde, siendo cambio climático uno de los capítulos escogidos por el país para reportar en la evaluación de desempeño ambiental, específicamente en lo relativo a “Gastos y financiamiento relacionados con el medio ambiente”.

Con estos antecedentes, se inició a fines del año pasado el proyecto de Gasto Climático, iniciativa liderada desde los ministerios del Medio Ambiente y de Hacienda –con fondos PNUD, Unión Europea y de los gobiernos de Australia y Alemania- cuyo objetivo es levantar información y sistematizar un proceso de reporte del gasto público, específicamente en materia de adaptación y mitigación del cambio climático.

Este proceso -que se realiza bajo la metodología Climate Public Expenditure and Institutional Review (CPEIR)-, busca fortalecer la capacidad institucional y analítica en el ámbito de las finanzas del clima, tanto en el Ministerio del Medio Ambiente como en el de Hacienda.

Para ello están aplicando esta primera fase del proyecto con foco en los sectores energía y silvoagropecuario. Esto, porque el sector energía explica cerca del 75% de las emisiones totales de GEI nacionales; a su vez que el silvoagropecuario es el más sensible al cambio climático y estratégico para la economía nacional, explicando cerca del 6% del PIB (si se considera la agroindustria) y casi el 10% del empleo nacional.

Así lo detalla el Coordinador Líder del Proyecto Gasto Climático, Francisco Pinto, quien precisa que esta iniciativa ya se implementó en el sudeste asiático y este año comenzó a aplicarse en países de nuestra región, como Colombia y Ecuador.

“En Chile vamos adelantados respecto a otros países de Sudamérica, estamos en la etapa de exploración de la metodología, haciendo los análisis y ajustes necesarios a nuestra realidad como país” precisa.

  • Uds cuentan con una metodología, pero ¿ya tomaron algunas decisiones para adaptarla a lo que sucede en Chile?

Lo que estamos haciendo es que este tipo de ejercicio converse con otros similares que ya se han hecho. Voy a ser más específico: Chile publicó por primera vez de forma oficial, su gasto público en protección ambiental, y eso lo hizo a través de una metodología estandarizada, que sirve para comparar entre países, y que es la metodología CAPA (Clasificación de Actividades y Gasto en Protección Ambiental). Lo que nosotros estamos haciendo es que la metodología CPEIR converse con CAPA o con cualquiera otra estandarizada, comparable y aplicable en el tiempo.

Para lograr este ajuste, tenemos un comité técnico, compuesto por profesionales de PNUD y Cepal   y representantes de los ministerios de Agricultura y de Energía, además del equipo que está aplicando la metodología.

  • ¿Qué desafíos están enfrentando como proyecto?

Hay varios, pero conseguir datos es uno de los mayores. Cuando comenzó este proyecto, se solicitó información a través de un oficio y, mediante reuniones bilaterales, la hemos ido recolectando. Contamos además con una plataforma mediante la que se recopilaron los datos para el estudio de gasto público en protección ambiental. Creo que nos vamos a acercar a ese tipo de tecnologías para obtener los datos. Ya realizamos ese esfuerzo, lo importante es generar sinergias y potenciar esas plataformas de información.

  • ¿Cómo ha sido la recepción de los servicios públicos en los que están recabando datos?

En general, todos están muy interesados en el proyecto, hemos tenido buena recepción y una serie de reuniones bilaterales con ellos para obtener información y darles a conocer esta iniciativa.

  • Una vez que se cuente con esta información, ¿qué se hará con ella? ¿cuáles son los siguientes pasos de este proyecto?

En agosto realizaremos un taller para discutir los resultados preliminares y en octubre publicaremos nuestro informe. La idea es llegar a la Conferencia de las Partes (COP 21) en diciembre con estos primeros antecedentes, que en cualquier caso será solamente una muestra del gobierno central, ya que en esta primera fase estamos excluyendo los gobiernos regionales y locales. Lo que estamos haciendo ahora es ver cómo funciona la metodología, y una vez que tengamos este diagnóstico, determinar lo que necesitamos para proyectar en el futuro y ver si nos sirve para reportar de forma oficial, el gasto en cambio climático. Además, esperamos que en una segunda fase podamos avanzar en hacer este cálculo en el sector privado de nuestro país.