Chile y Perú firman acuerdo para proteger la mayor pesquería de una única especie del mundo

La Corriente de Humboldt es uno de los ecosistemas marinos más productivos del mundo, que representa aproximadamente el 6 por ciento de la captura mundial de pescado en 2015 (año de El Niño) y generando bienes y servicios de alrededor de 20 mil millones de dólares anuales. En 2015, las capturas en Chile y Perú fueron de aproximadamente 5,8 millones de toneladas, de las cuales alrededor del 70% fueron cosechadas en aguas peruanas.

Durante los últimos cinco años, Chile y Perú han sido asistidos por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) a través del proyecto Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt (GEMCH).

La Corriente de Humboldt se extiende a lo largo de la costa de Chile y Perú y sus aguas frías y ricas en nutrientes concentran una de las pesquerías más grandes del mundo, la anchoa. La pesca de anchoa en este ecosistema es de importancia nacional, regional y global. Se estima que más de 1.000 especies de peces dependen de la Corriente de Humboldt dentro de sus ciclos de vida. La harina de pescado y aceites esenciales generados a partir de la anchoa son una fuente primaria de alimento para peces de cultivo, un componente cada vez más importante de la seguridad alimentaria mundial (acuicultura representa en la actualidad aproximadamente la mitad de todos los mariscos consumidos en la tierra). Este tipo de pesquería genera oportunidades de empleo e ingresos para los pescadores artesanales, hombres y mujeres, y su significativo valor económico proporciona un fuerte incentivo para mantener la pesquería y garantizar que los niveles de captura actuales no pongan en peligro las futuras cosechas. Pero una serie de actividades están poniendo en peligroso este ecosistema único. Las cuatro principales amenazas a la biodiversidad son la sobrepesca, la contaminación, el desarrollo costero y la exploración de recursos. El 98% de las capturas de anchoa se destina a consumo humano indirecto, mediante harina y aceite de pescado que sirven como alimentos principalmente para cerdos y peces.

El Proyecto GEMCH ha promovido activamente el consumo humano directo de la anchoa, ya sea como un producto salado curado o como proteína en polvo para ser usado en tortas y panes. La iniciativa también ha promovido el enfoque de gestión basado en el ecosistema para administrar las pesquerías y ha reunido a científicos de Chile y Perú para trabajar juntos en pro de metodologías de evaluación estandarizadas y un enfoque coordinado para la gestión de las poblaciones trans zonales.

El 9 de agosto, ministros de ambos países firmaron un programa de acción estratégico para el Proyecto Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt. El acuerdo fue diseñado para promover un enfoque multisectorial para la gestión de esta importante área. Al haber analizado en profundidad los problemas que afronta la zona, se identificaron sus causas y se propusieron cinco objetivos principales:

1) Recuperar y mantener niveles óptimos en los recursos pesqueros teniendo en cuenta la variabilidad del medio ambiente, mientras se protege la salud y productividad del ecosistema.

2) Mejorar la calidad ambiental de los ecosistemas marinos y costeros mediante una gestión integrada, teniendo en cuenta las diferentes fuentes de contaminantes.

3) Recuperar y mantener los hábitats y la biodiversidad del medio marino y los sistemas costeros en niveles sostenibles.

4) Diversificar y añadir valor, la creación de oportunidades productivas dentro y fuera del sector de la pesca, con las comunidades organizadas e integradas.

5) Contribuir a la seguridad alimentaria y la seguridad alimentaria de la población en general.

Fuente: Nota “Chile y Perú firman acuerdo para proteger la mayor pesquería de una única especie del mundo” publicada en la web de PNUD.