BIOFIN Chile y Cuba presentan estrategias de financiamiento en Encuentro Internacional de Áreas Marinas Protegidas IMPAC 4

Los océanos ocupan tres cuartas partes de la superficie de la tierra, concentran el 80% de la biodiversidad del planeta y más de tres mil millones de personas dependen de ella para subsistir.

A su vez, Chile cuenta con uno de los ecosistemas marinos más ricos del mundo: con sus más de cuatro mil kilómetros de litoral, sus condiciones de alta productividad son propiciadas por la Corriente de Humboldt, que integra una variedad de ecosistemas costeros que van desde la costa desierta en el norte, hasta los canales y glaciares del sur.

Este fue el marco en que se desarrolló la cuarta versión del Congreso Internacional de Áreas Marinas Protegidas, IMPAC 4. Durante la primera semana de septiembre, más de mil personas llegaron hasta este gran evento desarrollado en Coquimbo, ciudad ubicada al norte de Chile. Autoridades, administradores, científicos y comunidad local se dieron cita para compartir experiencias que contribuyeran a fortalecer la gestión de las Áreas Marinas Protegidas (AMP), con el fin de lograr la conservación efectiva de la biodiversidad y el patrimonio de los océanos.

“Esa gran masa de agua que hemos visto hace mucho tiempo desde tierra, no es solo eso: la biodiversidad que existe bajo ella es impresionante, es sustento de vida y está íntimamente relacionado con lo que pasa en tierra, con nuestros bosques, aguas continentales, flora y fauna. Es nuestro soporte de vida para la sociedad, el océano está íntimamente relacionado con nosotros y eso lo hemos apreciado esta semana en múltiples conversaciones, paneles, exposiciones y documentales que se han presentado” destacó Diego Flores, secretario ejecutivo del evento y Jefe del Departamento de Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente.

Chile cuenta con más de un millón de kilómetros cuadrados de AMP y en el IMPAC 4 se destacó la importancia de contar con una adecuada gestión de estas áreas. En este marco, representantes de BIOFIN Cuba y Chile participaron del diálogo sobre estrategias de financiamiento para dar sostenibilidad a estas áreas.

“Vemos la importancia de combinar todo lo social, con lo ambiental y lo económico. El objetivo que buscamos es ver toda la conservación desde una perspectiva más integral, porque la conservación y las áreas protegidas estaba concentrada solo en los ambientalistas y lo que vemos acá es la importancia de trabajar unidos para lograr un nivel de consciencia que nos lleve a metas que deben ser logrables y sostenibles” expresó Miriam Rodríguez Garriga, de BIOFIN Cuba y directora de presupuesto social del Ministerio de Finanzas y Precios de ese país.

Temas como la optimización del gasto, la diversificación de recursos a los cuales acceder y el pago por compensaciones fueron abordados por BIOFIN Chile en su intervención. “Hemos analizado que es importante desarrollar instrumentos de mercado y avanzar hacia una gestión de mayor costo-efectividad, sobre todo en lo relacionado con las AMP en Chile. Como país, contamos con una importante cantidad de kilómetros que han sido protegidos, sin embargo, necesitamos avanzar hacia la implementación sustentable de ellos, lo que implica el trabajo integrado de diversos actores, tanto gubernamentales como de la sociedad civil” subrayó Andrea Cabezas Correa, coordinadora de BIOFIN Chile.

IMPAC 4 finalizó con la firma del Llamado a la Acción por los Océanos del Mundo, documento al que ya adhirieron siete países, además de PNUD Chile, FAO y UNESCO. Este compromiso reconoce la importancia de las AMP como herramientas, tanto para la protección de la biodiversidad marina como para las economías locales y medios de vida de las comunidades. Este documento contribuye además al cumplimiento de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable ODS.