Contraloría rechazó plan de descontaminación de Puchuncaví

Los 90 mil habitantes de Concón, Puchuncaví y Quintero conviven en 524 km2 de contaminación. En los últimos años han tenido que cargar con enfermedades y hasta muertos. Los familiares que los sobreviven han creado agrupaciones que han gritado a los cuatro vientos que, detrás de sus partidas, están las empresas de la zona. Cargan con fichas médicas, radiografías y una larga espera, porque, a pesar del tiempo, siguen habitando una zona de sacrificio ambiental.

El plan de descontaminación para la zona era crucial. Cuando el Consejo de Ministros lo aprobó –en diciembre del año pasado– el entonces titular de Medio Ambiente, Pablo Badenier, salió a celebrar la decisión: “Lo que busca este plan es congelar las emisiones ya presentes y poder disminuirlas, básicamente de Gener, División Ventanas Codelco y Refinería Aconcagua Enap, que son los grandes emisores. También prever un mecanismo de compensación de emisiones para los nuevos proyectos, los cuales deben compensar en un 120%, es decir, una disminución neta de las emisiones, y la regulación de fuentes puntuales, como pequeñas calderas, acopios de áridos y de otras características”.

Sin embargo, todo lo caminado quedó en nada cuando la Contraloría General de la República resolvió a rechazar el plan, dando un duro golpe al Gobierno en materia medioambiental, porque uno de los objetivos trazados en el programa de Gobierno de Michelle Bachelet era elaborar 14 planes de descontaminación. Este era uno de los más emblemáticos y data de 1993.

“No se ajusta a derecho”, señala la resolución firmada por el contralor Jorge Bermúdez, pero va más allá y cuestiona la gestión del ministerio en este ámbito: “Los niveles de emisión consignados en el inventario de emisiones establecido en el artículo 2º, tabla 2, en lo que se refiere a las fuentes puntuales, son superiores a los que constan en el informe técnico contenido en el respectivo expediente electrónico, habiendo sido modificados mediante una estimación efectuada por la secretaría de Estado suponiendo el escenario con mayor impacto ambiental –máximas emisiones autorizadas y máximas capacidades operacionales de las plantas–”.

Según el documento del Ministerio del Medio Ambiente que abordaba los 14 planes que se trazó la administración de Bachelet, la contaminación atmosférica es el principal desafío para la autoridad ambiental en Chile. Existen en el país 10 millones de personas expuestas a una concentración promedio anual de MP2,5 superior a la norma. Incluso, ese mismo documento apelaba al Primer Reporte del Medio Ambiente publicado el 2013, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS), determinó que la contaminación atmosférica es responsable de al menos 4 mil muertes prematuras a nivel nacional. “Abordar esta contaminación traería beneficios en salud valorizados en alrededor de 8.000 millones de dólares al año”, detalla el texto.

El rol del ministerio

El plan de Descontaminación para esta golpeada zona buscaba reducir en un 15% la concentración diaria de material particulado 2,5 y en un 21% la concentración anual. Lo que cuestiona Contraloría es que la descontaminación de la zona apuntaba a que ese límite máximo debía ser sobre las emisiones reales de las empresas, que son más bajas que el límite máximo permitido. Al concentrar el plan en datos irreales, nada haría reducir la contaminación actual de las empresas. Es decir, Concón, Puchuncaví y Quintero no saldrían jamás de su nivel de saturación.

El plan de Descontaminación para esta golpeada zona buscaba reducir en un 15% la concentración diaria de material particulado 2,5 y en un 21% la concentración anual. Lo que cuestiona Contraloría es que la descontaminación de la zona apuntaba a que ese límite máximo debía ser sobre las emisiones reales de las empresas, que son más bajas que el límite máximo permitido. Al concentrar el plan en datos irreales, nada haría reducir la contaminación actual de las empresas. Es decir, Concón, Puchuncaví y Quintero no saldrían jamás de su nivel de saturación.

Por eso, uno de los párrafos de la Contraloría es tajante: “Las medidas dispuestas para las aludidas fuentes puntuales, diseñadas sobre la base de esos niveles que son mayores a la real contribución de emisiones por parte de ellas, no se traducen en una efectiva reducción de los contaminantes, de que se trata, por lo que el presente instrumento de gestión ambiental no cumple con la finalidad que la normativa le asigna”.

El que se declare a una zona como saturada es resultado de un largo estudio donde se efectúan mediciones constantes. Así, por ejemplo, las zonas donde la norma de calidad del aire ha sido sobrepasada para algunos contaminantes son, por ejemplo, el complejo industrial Ventanas o el campamento de la División Chuquicamata de Codelco. El 2 de marzo de 2015, mediante el Decreto Supremo Nº10 del Ministerio de Medio Ambiente, Concón, Quintero y Puchuncaví fueron declaradas saturadas por material particulado MP2,5 anual y en condición de latencia para MP2,5 diario y MP10 anual.

El sitio web El Mostrador -autor de esta nota- se comunicó con el Ministerio de Medio Ambiente, pero no logró que desde dicha cartera se refirieran al tema.

Fuente: Nota original“Ministerio de Medio Ambiente hunde a Puchuncaví: secretaría de Estado altera niveles de emisión de contaminantes y beneficia a empresas” publicada por el sitio web El Mostrador.